lunes, 25 de febrero de 2008

A su entierro de paisano...



Mil años tardó en morirse,
pero por fin la palmó.
Los muertos del cementerio
están de Fiesta Mayor.
Seguro que está en el Cielo
a la derecha de Dios.
Adivina, adivinanza,
escuchen con atención.

A su entierro de paisano
asistió Napoleón,
Torquemada y el caballo
del noble Cid Campeador;
Marcelino de cabeza
marcándole a Rusia un gol,
el coño de la Bernarda,
y un dentista de León;
y Celia Gámez, Manolete,
San Isidro Labrador,
y el soldado desconocido
a quien nadie conoció;
Santa Teresa iba dando
su brazo incorrupto a Don
Pelayo
que no podía resistir el mal olor.

El Marqués que ustedes saben iba
muy elegantón,
con uniforme de gala
de la Santa Inquisición.
Bernabéu encendía puros
con billetes de millón,
y el niño Jesús de Praga
de primera comunión.
Mil quinientas doce monjas
pidiendo con devoción
al Papa Santo de Roma
pronta canonización.
Y un pantano inaugurado
de los del plan Badajoz.
Y el Ku-Klux-Klan que no vino
pero mandó una adhesión.

Y Rita la cantaora,
y don Cristóbal Colón,
y una teta disecada
de Agustina de Aragón.
La tuna compostelana
cerraba la procesión
cantando a mil voces clavelitos
de mi corazón.San
José María Pemán
unos versos recitó,
servía Perico Chicote copas
de vino español.
Nunca enterrador alguno
alcanzó tan alto honor;
dar sepultura a quien era
sepulturero mayor.
Ese día en el infierno
hubo gran agitación,
muertos de asco y fusilados
bailaban de sol a sol.
Siete días con siete noches
duró la celebración,
en leguas a la redonda
el champán se terminó.

Combatientes de Brunete,
braceros de Castellón,
los del exilio de fuera y
los del exilio interior
celebraban la victoria
que la historia les robó.
Más que alegría, la suya
era desesperación.

Como ya habrá adivinado,
la señora y el señor,
los apellidos del muerto a quien
me refiero yo,
pues colorín colorado,
igualito que empezó,
adivina, adivinanza,
se termina mi canción,
se termina mi canción.
Chim pom.



Adivina, adivinanza, Joaquin Sabina
La Mandrágora, CBS 1981

1 comentario:

Unknown dijo...

-""Mire vuestramerced (replicó Sancho), esto de la muerte se parece al ajedrez, que cada pieza tiene su función, desde el Rey hasta el peón, y cuando se acaba la partida todas, al final, van al mismo saco.
-Cada dia, Sancho (replicó D. Quijote), te vas haciendo menos simple y más discreto"".